La hoguera
suele ser algo concebido para criticar
aspectos negativos de un tema concreto,
pero hagamos una excepción y pensemos
que para lo malo y feo, ya está la vida
diaria. Esto es fiesta y vamos a
divertirnos.
Remata la hoguera un gran escudo de San
Vicente rodeado de flores. Es una
alegoría de la belleza del pueblo, tanto
de su cultura como de su historia o
costumbres.
Completan el conjunto las siguientes
escenas:
"Yo compro en San Vicente", lema que no
cesa de oírse y que tanto tiene que ver
con el comercio de aquí. La vida de
nuestro pueblo se enriquece y dinamiza
por medio del comercio. Es importante
que nosotros, los que vivimos o
trabajamos en San Vicente, seamos
solidarios con nuestros comercios y
redistribuyamos nuestra riqueza entre
nosotros para que todo siga funcionando.
Toda esta idea se complementa con la
escena del euro alado que simboliza el
reparto de riqueza mediante nuestro
comercio.
· Nuestra Universidad, como dinamizadora
de la cultura. El Parque Tecnológico,
ahora en construcción, será un motor de
investigación y de puestos de trabajo.
Es un importante proyecto, pues, que
aportará grandes beneficios a San
Vicente.
· Lugar de acogida. Efectivamente,
siempre se han sentido como en su casa
todas las gentes que han venido a
nuestro pueblo a trabajar y vivir
honradamente. Hoy tampoco va a ser una
excepción. La mano de obra extranjera
también nos aportará dinamismo a nuestra
economía.
· "Sequet pero sanet". Así reza
el lema de nuestro escudo. El deporte de
nuestro pueblo es importante y nuestra
gente siempre ha sido esforzada y amante
de la naturaleza, por lo que el
prestigio a nivel deportivo de San
Vicente no hace más que subir. Es una
faceta que no se debe olvidar por el
bienestar de los que aquí vivimos.
Y, de esta forma, terminamos la
explicación de la hoguera. Hemos
pretendido que todo el que la vea sepa
de las bondades de nuestro pueblo y del
dinamismo de nuestras gentes. ¡Que no
siempre va a ser critica una hoguera!